{"id":161,"date":"2025-01-27T14:01:15","date_gmt":"2025-01-27T19:01:15","guid":{"rendered":"https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/?p=161"},"modified":"2025-01-27T14:18:58","modified_gmt":"2025-01-27T19:18:58","slug":"la-piel-es-un-veneno-historia-sucia-de-guayaquil-la-sofocante-historia-de-francisco-santana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/2025\/01\/27\/la-piel-es-un-veneno-historia-sucia-de-guayaquil-la-sofocante-historia-de-francisco-santana\/","title":{"rendered":"La piel es un veneno: historia sucia de Guayaquil: la sofocante historia de Francisco Santana"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"161\" class=\"elementor elementor-161\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-69873cd e-con-full e-flex e-con e-parent\" data-id=\"69873cd\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1c9fb3d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1c9fb3d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Elmer Isaac Francis<br \/><a href=\"mailto:elmer.francis@uartes.edu.ec\">elmer.francis@uartes.edu.ec<\/a><\/p><p>Esta segunda obra de Francisco Santana fue publicada por la editorial \u201cLa ca\u00edda\u201d en 2019. El texto aborda la historia de Santein, un hombre negro que trabaja como periodista en la ciudad de Guayaquil, en cuyas calles tiene que maniobrar. Al mismo tiempo, el narrador personaje lidia con las continuas relaciones sexoafectivas que, de manera paulatina, lo van marcando, adem\u00e1s de enfrentar el tedio tan caracter\u00edstico de la ciudad que busca agobiarlo.<\/p><blockquote><p>Ser pobre no tiene nada de glamuroso, dec\u00eda. Andar con calzones rotos y el culo sucio, no ayuda a nadie, solo te hace peor persona. Quer\u00eda salvar el alma a su manera. Cuando se fue le dije: No me tuviste paciencia. Mi coraz\u00f3n siempre ha sido mi enemigo. Pero mi coraz\u00f3n compensa mis defectos. Y ella llor\u00f3. Yo tambi\u00e9n llor\u00e9 cuando Cecilia ya no estaba. Pero no se lo dije. Soy un cobarde, lo s\u00e9. Cuando lea esto, tambi\u00e9n ella lo sabr\u00e1.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p><\/blockquote><p>Es imposible leer a Santana sin pensar en el realismo sucio, la desacralizaci\u00f3n de la vida cotidiana, que deja de lado escenificaciones glamurosas o complejidades ling\u00fc\u00edsticas en su prosa, pues esta es una obra que tiene bases muy concretas que son dif\u00edciles de ignorar. Los referentes de Santana son claros: es obvio que ha le\u00eddo a Bukowski e intenta emular su estilo como base: la marcada narraci\u00f3n en primera persona y el personaje estereot\u00edpico de un hombre agotado con la vida y con el acto de amar y ser amado. Por otro lado, tambi\u00e9n es notable la influencia de Pedro Juan Guti\u00e9rrez, escritor cubano, autor de<em> Trilog\u00eda sucia de la Habana<\/em>, en la que se aborda una tem\u00e1tica similar en la que el personaje se ubica en una ciudad que lo vio nacer y crecer. Santana no trata de ser sutil al respecto, desde el t\u00edtulo nos advierte con la etiqueta de \u00abhistoria sucia\u00bb y esto se demuestra con el uso de un lenguaje que muestra la crudeza de la realidad que se vive en este tipo de ciudades.<\/p><p>El argumento que se trata de vender, o que al menos logramos encontrar en la contraportada de la novela, es el siguiente: \u00abes una confesi\u00f3n indiferente\u2026 de un hombre negro en Guayaquil\u00bb. En definitiva, es una confesi\u00f3n, aunque de indiferente no tiene nada. El personaje principal sufre constantemente por sus decisiones, confiesa sin tapujos su vida, pero no deja de revolcarse en el malestar que le provoca cada mala decisi\u00f3n. Narrativamente se vuelven intrascendentes sus confesiones: da igual leer su primer fracaso amoroso o el \u00faltimo, tanto es as\u00ed que los personajes secundarios, que llegan como intereses amorosos, tienen id\u00e9ntica voz narrativa o terminan invisibilizados. El lector se encuentra inmerso en una narrativa tediosa y repetitiva, y la \u00fanica pregunta que surge es: \u00bfCu\u00e1ndo va a terminar esta historia?<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eb457d8 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"eb457d8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figure class=\"wp-caption\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/elementor\/thumbs\/WhatsApp-Image-2025-01-27-at-12.02.05-1-r0mxkgppztnygmhhw51zlemgvxbn93uxyzl67gpw8g.jpeg\" title=\"WhatsApp Image 2025-01-27 at 12.02.05\" alt=\"WhatsApp Image 2025-01-27 at 12.02.05\" loading=\"lazy\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<figcaption class=\"widget-image-caption wp-caption-text\">Francisco Santana. La piel es un veneno: historia sucia de Guayaquil. Cuenca: La ca\u00edda, 2019.<\/figcaption>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b5cf046 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"b5cf046\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-aa3e97b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"aa3e97b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Yerra Salvador Izquierdo, autor del texto de la contraportada, en decir que es una historia de un negro en Guayaquil, pues el color de piel del protagonista y narrador no hace ninguna diferencia en el transcurso de la novela. El narrador solo menciona su negritud dos veces, y esa marca termina siendo totalmente intrascendente en la narraci\u00f3n: \u00ab[&#8230;] es que el negro no puede vivir tranquilo\u00bb,<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> lo que se extiende hasta la forma en la que el personaje aborda la ciudad, pues esta podr\u00eda ser cualquiera. Aunque existen ciertos gui\u00f1os en el estilo de narrar que pueden hacer sentirnos en Guayaquil, como la agobiante narrativa y algunos lugares f\u00e1ciles de identificar si conoces la ciudad, no es la experiencia de vivir en Guayaquil lo que leemos; es m\u00e1s bien el acto de deambular en una ciudad cualquiera en la que hace calor.<\/p><p>\u00bfPor qu\u00e9 leer esta novela? Dec\u00eda Plinio el Viejo que \u00ab[\u2026] ning\u00fan libro [es] tan malo que no fuese \u00fatil en alg\u00fan apartado\u00bb.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Entonces, a lo largo de la novela hay un punto que se destaca con fortaleza y es el lenguaje que usa Santana para abordar las tem\u00e1ticas que van apareciendo. El dialecto del habitante guayaco popular se entiende y digiere como plato criollo, hace que el lector piense que est\u00e1 escuchando hablar a un transe\u00fante m\u00e1s de la ciudad. Definitivamente, el lenguaje es un punto que vale la pena tomar en cuenta cuando se lee esta obra, no solo por c\u00f3mo lo emplea, sino por la manera en que forma una voz interna que no para en ning\u00fan momento.<\/p><blockquote><p>Algunos cretinos se toman demasiado en serio esas pendejadas, que se dedican a escribir informes sobre el comportamiento de quienes intentamos vivir una vida un poco m\u00e1s alegres y ligeros\u2026 A muchos les da por sufrir y viven pendientes de lo que sucede en la vereda de enfrente, y se les olvida lo que sus perros cagan en su propio jard\u00edn.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p><\/blockquote><p>Este tipo de reflexiones muestra la inmediatez de quien vive en una gran urbe que est\u00e1 en movimiento perpetuo. De igual manera, sus pensamientos saltan de un lado a otro, sin intenci\u00f3n de tomarse un momento para dejar respirar al personaje o al lector. En los planos narrativo y emocional, el protagonista no para de deambular y su historia tampoco. No busca algo o alguien en espec\u00edfico m\u00e1s all\u00e1 de lo que pueda dar la experiencia misma de vivir una vida dionisiaca que da como resultado una sabidur\u00eda \u201ccallejera\u201d y c\u00ednica. Pero esa misma raz\u00f3n, el nomadismo del personaje genera hostigamiento: vemos a Santein cometer los mismos errores una y otra vez sin llegar a ning\u00fan punto, de modo que la lectura se transforma en el mismo agobio que sufre cualquier transe\u00fante de la ciudad de Guayaquil. La duda que le provoca al lector recae en preguntas sobre la intencionalidad del autor al momento de escribir la historia. Quiz\u00e1 Santana buscaba compartir la experiencia de caminar por la ciudad, sufriendo del calor, el ruido y el bochorno que la caracteriza y produce desesperaci\u00f3n en sus habitantes. Queri\u00e9ndolo o no, logra transmitir la ausencia de aprensi\u00f3n que provoca una ciudad-metr\u00f3polis, pues la suciedad de la urbe se mimetiza en quienes la recorren.<\/p><p>Santana ha escrito un texto que hace del lector su presa, uno no devora el texto; en este caso, uno se siente consumido por \u00e9l. Se genera gran frustraci\u00f3n ante el ciclo vicioso que parece no llevar a nada y hace al lector cuestionarse \u00bfvale la pena seguir con esta lectura? A lo largo de las p\u00e1ginas de <em>Historia sucia de Guayaquil<\/em>, experiment\u00e9 conflictos e incluso pens\u00e9 en abandonarla, dadas las repetidas escenas de sexo y alcohol, y no por puritanismo, sino por aburrimiento. No hay sorpresa, ni <em>punch line<\/em>. El libro termina como comienza. No es subversivo, exc\u00e9ntrico y, en nuestra contemporaneidad, tampoco es disruptivo.<\/p><p><strong><br \/>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p><p>Plinio el Joven. <em>Cartas. <\/em>Madrid: Gredos, 2005.<\/p><p>Santana, Francisco. <em>La piel es un veneno: historia sucia de Guayaquil. <\/em>Cuenca: La ca\u00edda, 2019.<br \/><br \/><\/p><p><strong>Notas<\/strong><\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Francisco Santana, <em>La piel es un veneno: historia sucia de Guayaquil, <\/em>(Cuenca: La ca\u00edda, 2019), 108<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Santana, <em>La piel es un veneno\u2026, <\/em>103<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Plinio el Joven, <em>Cartas, <\/em>(Madrid: Gredos, 2005), 161<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Santana, <em>La piel es un veneno\u2026, <\/em>76<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">Autor: Elmer Francis<br \/>\nRese\u00f1a de la segunda obra de Francisco Santana, escritor y periodista Guayaquile\u00f1o. Se describe la experiencia que conforma leer esta novela, sus implicaciones en los temas que intenta abordar y la forma peculiar en que lo logra el autor. Con influencias del realismo sucio, la obra retrata a Santein, un periodista negro que deambula entre relaciones fallidas y el desgaste urbano. Aunque el autor promete reflexiones sobre identidad racial y la vida en Guayaquil, estas se diluyen en una prosa de atm\u00f3sfera sofocante, marcada por el hast\u00edo y los ciclos viciosos de su protagonista. Santana destaca por su potente lenguaje, que encapsula la suciedad y el caos de lo cotidiano.<\/p>\n","protected":false},"author":47,"featured_media":195,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[5,1],"tags":[],"class_list":["post-161","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-resenas-y-critica","category-sin-categoria"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Recurso-3-scaled.jpg",2560,1794,false],"thumbnail":["https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Recurso-3-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Recurso-3-300x210.jpg",300,210,true],"medium_large":["https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Recurso-3-768x538.jpg",700,490,true],"large":["https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Recurso-3-1024x718.jpg",700,491,true],"1536x1536":["https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Recurso-3-1536x1076.jpg",1536,1076,true],"2048x2048":["https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Recurso-3-2048x1435.jpg",2048,1435,true],"post-thumbnail":["https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/sites\/34\/2025\/01\/Recurso-3-1140x799.jpg",1140,799,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"jmorales","author_link":"https:\/\/piedepagina.uartes.edu.ec\/blog\/author\/jmorales\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Autor: Elmer Francis Rese\u00f1a de la segunda obra de Francisco Santana, escritor y periodista Guayaquile\u00f1o. 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